Cada vez se ven más advertorials en las revistas argentinas. Pero, por ahora, cantidad no es sinónimo de calidad. La mayorÃa de las marcas no parecen haber encontrado aún la forma de transmitir sus mensajes a partir de avisos donde el texto sea tan o más importante que la imagen.
Es que encuadrarse en el contenido de una publicación no es fácil. La tendencia es intentar disimular el aviso usando los mismos parámetros gráficos de la revista o el diario donde se publica, buscar que se confunda como una nota más. Y ese es un error: el lector no es tonto.
Los advertorials deben encontrar su potencia comunicativa en la credibilidad, en el uso del lenguaje periodÃstico y en la entrega de información de interés y calidad. Mientras la publicidad tradicional, eminentemente visual, no huye a las exclamaciones, los advertorials verbalizan, argumentan, cuentan una historia.
Las principales publicaciones europeas y americanas, incluidas las revistas de moda, ya migraron más de un 25% de sus avisos a este formato; algunas industrias lo usan más que otras: los laboratorios de productos de belleza están claramente a la cabeza. En la Argentina aún no son costumbre, pero poco a poco las marcas (Amex, Milka, Johnnie Walker, Campari) experimentan más y más con este modelo que hasta ahora les dio buenos resultados de visibilidad.
El desafÃo está en producir piezas creativas, innovadoras, con buenas imágenes y mejores textos, que respeten al medio donde se publican y que hablen de una marca o un producto, entregando información de interés para el lector. Hay ejemplos de sobra en el mundo y, por ahora, muy buenas intenciones locales y mucho terreno por explorar.
muy bueno el de johnnie walker. lo habÃa visto en su momento en brando, no sabÃa que era de uds.
es verdad que los que aparecen en algunas revistas son muy malos. creo que la que tiene más advertorials malÃsimos por edición es la revista viva. a veces se zarpan de horribles.
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